
Cambio de cerraduras y bombines en El Vendrell y Coma-ruga
Cambiar una cerradura es una decisión de seguridad, y casi siempre se toma con prisa: has perdido las llaves, ha entrado alguien nuevo en casa o han intentado forzar la puerta. Te explicamos qué necesitas de verdad, qué se puede aprovechar y qué no merece la pena, antes de tocar nada.
Cuándo conviene cambiar y cuándo no hace falta
No todas las puertas que nos enseñan necesitan una cerradura nueva. A veces basta con sustituir el cilindro, y a veces ni eso: una limpieza y un ajuste devuelven el funcionamiento durante años. Decirlo cuesta una venta, pero es lo que esperarías de una cerrajería de confianza en El Vendrell, y es como trabajamos.
Has perdido las llaves
El problema no es la puerta, es que no sabes quién tiene el juego. Si las llaves llevaban una etiqueta con la dirección o se perdieron cerca de casa, cambiar el bombín es lo sensato. Si aparecieron a los diez minutos bajo el sofá, no.
Cambio de inquilino o de convivencia
Cuando entra un inquilino nuevo o cambia quién vive en la casa, no sabes cuántas copias circulan. Aquí el cambio de cilindro es barato comparado con la tranquilidad que da, y es rutina en los pisos de alquiler de Coma-ruga entre temporadas.
Intento de robo o puerta forzada
Aunque no llegaran a entrar, un intento deja el mecanismo tocado: el cilindro se ha podido agrietar por dentro y el escudo suele quedar marcado. Una cerradura que ha aguantado un ataque ya no ofrece la misma resistencia al siguiente.
La cerradura da avisos de que está acabando
Cuesta girar la llave, hay que levantar la puerta para cerrar, el cilindro hace ruido o la llave entra a trompicones. Son señales de desgaste, y suelen terminar con la llave partida en el peor momento.
Bombín o cerradura entera: no es lo mismo
El bombín, o cilindro, es la pieza donde entra la llave. La cerradura es todo el mecanismo que mueve el pestillo y los puntos de anclaje. En una puerta estándar, cambiar solo el bombín resuelve la mayoría de las situaciones y cuesta bastante menos: la llave cambia, el resto sigue igual.
La cerradura completa se cambia cuando el mecanismo interno ha fallado o cuando la puerta no cierra bien por su culpa. También cuando se quiere subir de nivel de seguridad y el cuerpo actual no admite un cilindro mejor. Lo vemos en la visita y te lo decimos sin rodeos.


Con qué trabajamos
- Bombines de alta seguridad. Protección antibumping, antiganzúa y antitaladro, con llave de copia protegida mediante tarjeta de propiedad. Tienen sentido sobre todo en plantas bajas y casas con la entrada poco visible desde la calle.
- Cerraduras de puerta blindada y acorazada. Sistemas multipunto que anclan la puerta al marco por varios sitios a la vez. Cada fabricante tiene sus medidas, así que a veces hay que pedir la pieza. Cuando pasa, lo avisamos al dar el presupuesto.
- Cerraduras de gorja y puertas antiguas. Las de llave larga siguen montadas en muchas casas del casco. No siempre hay recambio directo, pero casi siempre hay solución: reparar la existente o adaptar un modelo compatible sin tocar la carpintería.
- Buzones, trasteros y puertas secundarias. Cierres pequeños que nadie tiene en cuenta hasta que fallan. El buzón forzado, el candado del trastero agarrotado o la puerta del patio se resuelven en una visita corta.
Aquí las cerraduras envejecen más rápido
La humedad salina se mete en el cilindro, oxida los muelles y agarrota el mecanismo. El efecto se multiplica en las viviendas que pasan de octubre a mayo cerradas: cuando vuelves en verano, la llave no gira.
Por eso, en apartamentos de temporada solemos recomendar cilindros con mejor tratamiento superficial y una revisión antes de la temporada alta. Sale más barato que una apertura de urgencia en agosto con la familia esperando en la puerta. Tienes más consejos para viviendas de temporada en nuestra página principal.

Las cinco técnicas de apertura que más se usan en robos
Elegir bien una cerradura empieza por saber contra qué te protege. Estas son las técnicas más extendidas en robos a viviendas, y lo que frena a cada una. No explicamos cómo se hacen: explicamos cómo reconocerlas y cómo pararlas.
Bumping
Se usa una llave limada que, con un golpe seco, hace saltar a la vez todos los pitones del cilindro. Es rápido, silencioso y casi no deja marcas, por eso muchas veces el propietario no sabe cómo entraron. Funciona en bombines básicos, que son los que llevan la mayoría de puertas de más de quince años. Lo frena un cilindro con pitones antibumping.
Ganzuado
Consiste en manipular los pitones uno a uno con herramientas finas hasta alinearlos. Requiere más destreza y tiempo que el bumping, así que se usa menos en viviendas, pero sigue siendo habitual. Los cilindros de seguridad lo dificultan con pitones de formas irregulares y falsos puntos de apertura que confunden la herramienta.
Impresioning
Se introduce una llave virgen y, con pequeños movimientos, los pitones van marcando dónde hay que limarla. Al final se obtiene una copia funcional sin haber visto nunca la original. Es lento, pero no deja rastro y permite volver a entrar cuantas veces se quiera. La protección son los cilindros con perfiles complejos y elementos móviles en la llave.
Extracción y rotura del bombín
Es el método más bruto: se agarra la parte del bombín que sobresale de la puerta y se arranca o se parte por su punto débil. Si el cilindro asoma aunque sea unos milímetros, es vulnerable. Se evita con un bombín de la medida justa, con línea de rotura controlada, y sobre todo con un escudo protector que tape la cara exterior.
Resbalón
Si la puerta se cierra solo tirando, sin dar la vuelta a la llave, lo único que la sujeta es el resbalón: la pieza en diagonal que encaja al empujar. Con una lámina flexible se puede retirar desde fuera en segundos. Es la entrada más fácil de todas y la más fácil de evitar: echar la llave cada vez que sales.
Cómo saber si ya lo han intentado
Arañazos finos alrededor de la ranura, una llave que de repente cuesta más de lo normal, restos metálicos en el suelo o un bombín que baila. Si notas algo así, aunque no falte nada en casa, conviene revisar el cilindro: un mecanismo manipulado queda debilitado para la siguiente vez.
Cómo saber qué bombín tienes y cómo medirlo
Con dos datos te podemos adelantar el presupuesto por teléfono y traer la pieza exacta en la furgoneta. No hace falta desmontar nada.
- Abre la puerta y mira el canto. Verás una pletina metálica con uno o dos tornillos. El tornillo central, a la altura del bombín, es el que lo sujeta.
- Mide desde el tornillo hacia fuera y hacia dentro. Con una regla, mide desde el centro de ese tornillo hasta el borde exterior del bombín, y lo mismo hacia el interior. Son dos medidas en milímetros, por ejemplo 30 y 40.
- Fíjate en si sobresale. Por la cara de la calle, el bombín debería quedar a ras del escudo o como mucho asomar dos o tres milímetros. Si asoma más, es demasiado largo y facilita la extracción.
- Haz una foto del canto y otra de la cara exterior. Con eso identificamos el tipo de cerradura y la marca en la mayoría de casos.
Si tu puerta es blindada o acorazada y la cerradura tiene varios puntos de anclaje, la foto del canto es aún más importante: cada fabricante usa sus propias medidas.

El escudo protector, tan importante como el bombín
Montar un cilindro de alta seguridad sin escudo es como poner una buena cerradura y dejar la ventana abierta. El escudo es la placa de acero que cubre el bombín por fuera, y cumple tres funciones: impide agarrar el cilindro para arrancarlo, protege frente al taladro y, en los modelos con tapa magnética o giratoria, oculta la ranura para que no se pueda introducir ninguna herramienta.
Hay escudos de sobreponer, que se atornillan desde dentro y no obligan a tocar la puerta, y escudos que van integrados en la cerradura. Los de mayor protección llevan una pieza de acero templado sobre el propio cilindro que gira libre si se intenta taladrar, de modo que la broca no encuentra dónde morder.
Cuando presupuestamos un cambio de bombín por seguridad, siempre miramos también el escudo. Si el tuyo es un embellecedor decorativo, que es lo que llevan muchas puertas de fábrica, te lo decimos: a veces es la mejora que más protección añade por menos dinero.
Seis hábitos que protegen más que una cerradura cara
Muchos robos no se deben a una cerradura mala, sino a una buena mal usada. Estos hábitos no cuestan nada.
Da siempre la vuelta a la llave
Aunque salgas cinco minutos. Una puerta cerrada solo con el resbalón se abre en segundos, tenga el bombín que tenga.
No dejes la llave puesta por dentro
Además de impedir que abramos si hay una emergencia, algunos métodos de apertura aprovechan precisamente la llave que queda en el lado interior.
Nada de etiquetas en el llavero
Ni dirección, ni nombre, ni número de piso. Un llavero perdido con la calle escrita es una invitación, y obliga a cambiar el bombín.
Cuidado con las copias
Controla cuántas hay y quién las tiene. En pisos de alquiler, cambia el cilindro entre inquilinos: nunca sabrás cuántas copias se hicieron.
No escondas la llave fuera
Ni bajo el felpudo, ni en la maceta, ni encima del marco. Son los primeros sitios que se miran. Mejor dejarla a un vecino de confianza.
Que la casa no parezca vacía
Buzón lleno, persianas bajadas semanas enteras. En viviendas de temporada, pedir a alguien que vacíe el buzón protege tanto como un buen bombín.
Ventajas de cambiarla con nosotros
Te decimos si de verdad hace falta
Si con un cilindro nuevo vas servido, no te vendemos una cerradura entera. Y si la tuya aguanta bien, te lo decimos aunque hayas venido decidido a cambiarla.
Recambios en la furgoneta
Salimos con los bombines de las medidas más comunes a bordo, así que en la mayoría de casos el cambio se hace en la misma visita.
Precio cerrado antes de desmontar
El presupuesto se cierra antes de tocar la puerta. Si al abrir el mecanismo aparece algo distinto, paramos y lo hablamos.
Material con garantía y llaves controladas
Cilindros de marca y, en los de alta seguridad, tarjeta de propiedad: sin ella nadie puede hacerte copias, ni siquiera tú por error en un bazar.
Cómo trabajamos un cambio de cerradura
Nos cuentas qué ha pasado
Perdiste las llaves, cambias de inquilino, han forzado la puerta o la llave ya no gira. El motivo cambia la recomendación.
Vemos la puerta y medimos
El tipo de puerta, el cilindro que lleva y la medida exacta. Con una foto del canto muchas veces basta para adelantar el presupuesto por teléfono.
Te damos dos opciones, no una
Normalmente hay una solución suficiente y otra más protegida. Te explicamos qué gana cada una para que decidas tú.
Montamos, probamos y te entregamos las llaves
Comprobamos que la puerta cierra sin forzar y que todas las llaves funcionan. Te quedas con la tarjeta de propiedad si el cilindro la lleva.
Qué coste tiene cambiar una cerradura
El precio depende sobre todo del material, no del tiempo: montar un cilindro sencillo o uno de alta seguridad lleva parecido, pero la pieza no vale lo mismo. Por eso no publicamos tarifas: preferimos ver tu puerta y darte una cifra que se sostenga.
| Trabajo | Nivel | Qué influye |
|---|---|---|
| Cambio de bombín estándar | Económico | La medida del cilindro |
| Cambio de bombín de alta seguridad | Moderado | El nivel de protección y el sistema de copia |
| Cerradura completa en puerta normal | Moderado | Si hay que adaptar el cerradero o el marco |
| Cerradura de puerta blindada o acorazada | Premium | El fabricante, los puntos de anclaje y la disponibilidad de la pieza |
| Cerradura de gorja o puerta antigua | Moderado | Si hay recambio directo o hay que adaptar |
| Buzón, trastero o puerta secundaria | Económico | El tipo de cierre |
| Reparación y ajuste, sin sustituir | Económico | El estado del mecanismo |
Cuando el cambio se hace de noche porque no puede esperar, se suma el suplemento nocturno. Lo sabrás antes de que salgamos, junto con el resto del presupuesto.
Preguntas frecuentes sobre cambio de cerraduras
Si lo que te preocupa es quién tiene llave, casi siempre basta con el bombín: cambia la llave y el resto de la cerradura sigue sirviendo. Si lo que falla es que la puerta no cierra, el problema está en el mecanismo y ahí sí puede tocar cambiarla entera. Una foto del canto nos ayuda a decírtelo antes de ir.
El bumping es una técnica de apertura con una llave modificada y un golpe seco, silenciosa y rápida, que funciona en cilindros básicos. Un bombín antibumping lleva pitones y contrapitones diseñados para que esa técnica no prospere, y suele venir con protección antitaladro y antiganzúa. En una puerta de acceso a vivienda, la diferencia de precio se compensa.
Mirando la llave y el propio cilindro. Las llaves de un bombín básico son planas con dientes en un solo canto, como las de toda la vida. Las de seguridad suelen ser de puntos, con hoyuelos en las caras, o tienen perfiles con varias ranuras, y vienen con una tarjeta de propiedad. Si tu llave es de las de dientes y se puede copiar en cualquier ferretería sin pedirte nada, casi seguro que tu cilindro no tiene protección antibumping. Si tienes dudas, mándanos una foto y te lo decimos.
Un cambio de bombín se hace en quince o veinte minutos. Una cerradura completa en puerta estándar lleva alrededor de una hora. En puertas blindadas y acorazadas depende del modelo, y si hay que pedir la pieza al fabricante el plazo se alarga unos días, cosa que te avisamos al presupuestar.
Sí, con un amaestramiento sencillo se puede hacer que una llave abra varias puertas dentro de un sistema controlado. En una comunidad hay que contar con el acuerdo de la propiedad para la parte común.
Las que llevan tratamiento superficial contra la corrosión y componentes de latón o acero inoxidable. En viviendas que pasan meses cerradas también ayuda engrasar el cilindro con producto específico antes del invierno, nunca con aceite doméstico, que atrae polvo y acaba empeorando el atasco.
Sí, tanto el material como el montaje. El plazo depende del fabricante del cilindro o la cerradura, y te lo concretamos al entregarte las llaves. Si algo no cierra bien después de nuestra intervención, volvemos a revisarlo.
¿Muchas puertas y muchas llaves? Lo tienes en cerrajería para empresas y comunidades. Y si ahora mismo no puedes entrar, lo primero es abrir la puerta sin llave.
Pide presupuesto para tu puerta
Cuéntanos qué puerta tienes y qué ha pasado. Te decimos qué necesita y qué cuesta, sin compromiso y sin venderte de más.
Pide presupuesto sin compromiso
Dinos qué puerta tienes y, si puedes, mándanos después una foto del canto. Te contestamos con precio cerrado.
Dónde trabajamos
Cerrajeros Comarruga - CerrarrugaComa-ruga, El Vendrell (Tarragona)
Servicio a domicilio en todo el Baix Penedès